Amenazas del ecofascismo en tiempos de COVID-19

Angie Medina

La pandemia del coronavirus ha transfigurado casi todos los espectros de la vida humana. En los últimos meses, casi todos los países del mundo se han visto sometidos a cuarentenas forzadas por el creciente aumento de los casos heredados por la pandemia. Estos confinamientos han generado que algunos ecosistemas se empiecen a regenerar o limpiar, debido a la disminución en los niveles de contaminación causada por los humanos. Esto, ha generado falsas conclusiones por parte de varias personas, planteado la idea que los humanos somos una “plaga” para el ambiente y la naturaleza a nivel general. En medio de la crisis actual, el ecofascismo ha resurgido con gran fuerza como una amenaza potencial, generando un ecologismo radical. Esta idea, además de ser peligrosa porque festeja el sufrimiento humano a costa del beneficio ambiental, es antropocentrista, generando una separación entre humanos y ambiente. En el desarrollo del presente artículo se abordará las razones que soportan al ecofascismo como una amenaza latente. 

En los últimos meses, hemos sido testigos que algunos medios, personas, inclusive organizaciones, han compartido noticas aparentemente positivas para el ambiente. El cierre de fábricas, miles de vuelos cancelados, la disminución del flujo de autos en las calles, y la caída de la demanda del petróleo, ha causado que se mejore la calidad del aire (Alamillos 2020). Si bien es cierto, esto debe llevarnos a reflexionar sobre la manera en la que los humanos producimos contaminación para el planeta, y no debe ser motivo de celebración. Las conclusiones que han surgido han dado como resultado la falacia en la que el coronavirus es algo “positivo” y los humanos somos el “problema”. En primer lugar, al decir que un virus que ha matado a más 2,9 millones de personas en todo el mundo es algo “bueno”, es cruel y despiadado.  Si seguimos reforzando esta idea, solo seguiremos alimentando la indiferencia y la cruel imagen, que es más fácil desaparecer, que cambiar. Celebrar el sufrimiento humano me parece una postura equivocada. En medio de una crisis, el ecofascismo resurge con gran fuerza. Esta postura plantea un ecologismo radical, que defiende la eugenesia, en donde se discrimina la vida de algunas personas bajo la falsa premisa de querer salvar el planeta (Ruiz 2020). Asimismo, esta misma percepción plantea que los humanos estamos fuera de la naturaleza, cuando en realidad somos parte de ella. La crisis climática es la unión y el resultado de varios sistemas de represión social a largo de la historia, solventada en un sistema capitalista que reproduce desigualdades y la explotación para los sectores marginados (Ruiz 2020). En sí, ver a las cuarentenas ocurridas a causa del covid-19 como “oportunidad para reflexionar”, también constituye un discurso racista y clasista, debido a que las personas más vulnerables poco podrán reflexionar porque también son las más afectadas por la pandemia. Parte de este discurso también se solventen en la conciencia ambiental, que tiene por objetivo “aliviar” los daños de la crisis ambiental. Esto se hace con obras de caridad y proyectos de conservación. Con estos actos no se alivian las causas estructurales de la destrucción ambiental, se dan soluciones leves para tratar de limpiar la imagen de un sistema potencialmente destructivo. Por esto, es crucial repensar los modos en los que contaminamos, pero sin tomar posturas ecofascistas altamente discriminatorias. Un paso crucial para esta crisis climática es buscar un cambio sistémico global en pro del beneficio de la justicia social.

En sí, en medio de las múltiples crisis que estamos atravesando y algunas heredadas por la pandemia, el discurso ecofascista ha ganado espacio. Sin embargo, es crucial que dejemos de reproducir este pensamiento sustentado en opresión. No podemos celebrar la muerte millones de personas a costa del planeta. Además, también es crucial que dejemos de plantear división entre ambiente y humanos, que pone a los hombres en un pedestal antropocentrista capaz de seguir reproduciendo una crisis climática solventado en un sistema de explotación.  Es momento de repensar la manera en la estamos produciendo y buscar el cambio sistémico global. 

Bibliografía 

Alamillos, Alicia. 2020. «”La humanidad es el virus, no el Covid-19″: ¿es el momento de hablar de ecofascismo.» El Confidencial, 01 de abril. Último acceso: 20 de agosto de 2020. https://www.elconfidencial.com/mundo/2020-04-01/ecofascismo-humanidad-virus-coronavirus_2525411/.

Ruiz, Catalina. 2020. El peligro del ecofascismo. 09 de abril. Último acceso: 20 de agosto de 2020. https://www.elespectador.com/opinion/el-peligro-del-ecofascismo-columna-913789/.

Ruiz, Manuel. 2020. Jamie Margolin: “Celebrar la pandemia porque el confinamiento y la muerte de las personas regenera el planeta es ecofascismo”. 12 de abril. Último acceso: 20 de agosto de 2020. https://www.publico.es/entrevistas/crisis-climatica-jamie-margolin-celebrar-pandemia-confinamiento-muerte-personas-regenera-planeta-ecofascismo.html.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s